Sobre CRÓNICA DE MEDIOCRES

Lo he llamado Crónica de Mediocres porque creo que la mediocridad es una de las palabras que mejor definen el momento en el que vivimos. La vida pasa deprisa, las oportunidades también y entre ambas dos no hay tiempo para mejorar nada, es más, lo mejor penaliza, no se compra, la calidad se desprecia.

He elegido esta foto porque de alguna forma refleja lo antedicho, primero porque está algo borrosa, no se ve con claridad, y segundo porque para mi, esa araña es la representación de la mediocridad y su tela es el entramado en el que los mediocres caerán, caeremos, y desde la cual impedirá que escapemos, sólo unos pocos conseguirán salir, seamos nosotros.

Espero que os guste y para hacerlo más atractivo, podéis dejar vuestros comentarios picando en el título de cada entrada.

14 junio 2014

Crónica de Mediocres 60

El Muro de las Regeneraciones

Lo he encontrado, en mi inagotable esfuerzo por encontrar una fórmula para la regeneración de la degenerada clase política española, hoy, por fin, he dado un paso de gigante y he localizado un purgatorio para políticos Mediocres; está al alcance de todas las personas que se dedican a vivir de la política y que muestran y demuestran conductas deshonestas, corruptas y de desprecio hacia sus colegas y hacia aquellos a los que representan.

También sería aconsejable su uso por todas esas personas, razonablemente honestas, que han tenido, lo que podría llamarse, el honor de ser elegidas por los ciudadanos para otorgarles su representación ante este complejo sistema político que se hace llamar democracia  que forma de que la clase política. Y a estas personas les aconsejo su uso, debido a su tibieza y tolerancia ante sus corruptos compañeros con los cuales, de inexplicable manera, comparten espacio y responsabilidades. A mi me resulta incomprensible que no les expulsen de su lado y que permitan que una gran mayoría lleguemos, como ya sucede, a pensar que al final toda la clase política es una banda de saqueadores que se tapan unos a otros y que haciendo gala de una flexibilidad extraordinaria, muestran posturas muy similares a las que ya inmortalizaron los egipcios hace miles de años.

En la fotografía que acompaña a esta Crónica de Mediocres, la número sesenta, os muestro mi hallazgo, se encuentra en Madrid: para su exacta localización, diré que está en el número 24 de la calle de Serrano, en una tienda de calzados llamada Camper (que conste que esta gente no me paga nada, pero lo que me he encontrado ha sido tan revelador que no me queda más remedio que ser explicito en la mención).


El Muro de las Regeneraciones tiene dos vertientes, la derecha y la izquierda, hasta esto me ha gustado, en la vieja política se clasificaba a los partidos en de derechas y de izquierdas, y aquí pueden encontrar un muro para cada una de las dos facciones. Hubiese sido interesante que entre ambos lados hubiese un chaflán al que poder llamar centro, pero, pensando un poco, en realidad no es necesario debido a que salvo excepciones, mayoritariamente los partidos se auto califican de centro, y por eso a nosotros finalmente, no nos queda más remedio que tirar del viejo ordenamiento y etiquetarlos en derechas e izquierdas.

Bueno, que me estoy desviando, como podréis ver en la foto, El Muro de las Regeneraciones no entiende de colores, salvo unas pequeñas motas que no hacen más que consolidar la asepsia con la que su creador, seguramente y totalmente inconsciente esta la utilidad, quiso mostrar el lugar.

El Muro de las Regeneraciones es blanco y está plagado de zapatos, zapatos recios, bien sujetos a la pared y dispuestos a cumplir con su ignorada nueva función: la redención. Su uso es tan simple como su concepción. El blanco representa la candidez absoluta del elector cuando le presentan una lista electoral plagada de mediocres nombres de los cuales no se le da ningún tipo de información, pero se le exige que confíe a ciegas en ellos como personas sin tacha. Los zapatos muestran la decepción y la determinación del ciudadano cuando observa como se están gestionando los asuntos públicos, y ve como se le está ignorando como persona, como se le está tratando como un mero vehículo para alcanzar el poder y como es representado con los dineros que, según sus representantes y gobernantes, le cuesta a los diferentes gobiernos.

Hecho el preámbulo anterior, damos las instrucciones: el político, aquel o aquella, que quiera regenerarse, deberá personarse ante El Muro de las Regeneraciones y lanzarse de nalgas, preferentemente desnudo a cualesquiera de las facciones del Muro, los punterazos que en el violento choque sienta, será la materialización del acto que tantos y tantos habitantes de este país estamos reprimiendo desde hace lustros y que debido a nuestro sentido de la decencia y al fomento de la convivencia, no hemos querido llevar a cabo.  En el exterior, y para evitar salpicaduras en el supuesto caso de haber brotes de sangre, a través de los grandes ventanales de los que dispone el local en el que se encuentra lo que yo he visto como “El Muro de las Regeneraciones”, los ciudadanos podríamos observar el espectáculo y de alguna manera podríamos incluso a juzgar si o no ha habido regeneración.

Tengo serias tentaciones de pedir la expropiación de este local de Serrano 24, no se si hacer una petición vía Change.org, mediante la cual además de la expropiación en si misma, se podría solicitar una ley orgánica mediante la cual se obligase a los políticos indignos a tirarse en pompa contra la representación de las punteras de los zapatos de los ciudadanos, ¿conseguiría muchos apoyos mi petición?, sinceramente, creo que sí.

JC


28 mayo 2014

Crónica de Mediocres 59

Sobre Arenas Movedizas

Los viejos partidos políticos del estado español impedirán por todos los medios la renovación de sus sangres, harán tímidas concesiones para aparentar lo contrario de a lo que el endogamismo les ha llevado.

Abrir sus viejas carnes implicaría participación externa y falta de control sobre sus "prioridades": perpetuarse en la alternancia en el poder.

Sobre los resultados electorales del 25 de mayo, hay que ser cauto y realista: la abstención ha sido muy alta, esto ha perjudicado a los fomentadores de la partidocracia y por ello, formaciones "minoritarias" han surgido dejando a los ancianos con los cimientos quebrados y sobre arenas movedizas. No obstante, esta situación espoleará la cólera de los viejos que arremeterán con toda la virulencia de la que son capaces, para truncar cualquier atisbo de alternancia. La tercera edad de la política intentará movilizar a todos esos seguidores que no les apoyaron en las pasadas elecciones.

Los nuevos actores, no nos engañemos, han obtenido, por la ilusión de todas aquellas personas que les han confiado el voto, unos resultados cercanos al máximo de lo que se podría esperar, es por ello que el margen de crecimiento que de momento tienen es reducido.

Ahora bien, lo que se ha iniciado puede ser el inicio de la necesaria regeneración que pide a gritos la sociedad civil, hay que apalancarse en los hitos del día 25 y no dejar de hablar de un cambio a más democracia desde la democracia, de la necesidad de una mayor participación ciudadana en las cuestiones que más nos importan y que más impactan en nuestro día a día, en nuestras vidas, en el futuro. Hay que apalancarse en primarias, en listas abiertas, en una separación de poderes efectiva que dé al judicial la independencia de la que ya no dispone, hay que apalancarse en la consecución de un pacto por la educación concebido para durar como mínimo una generación, en la laicidad completa sin injerencias ni concesiones a las religiones, en garantizar las libertades y ser implacables con la corrupción.

Palancas hay muchas y los recién llegados deben usarlas para conseguir un país en el que sus Ciudadanos se sientan orgullosos de vivir en él. Desde la Ciudadanía utilizaremos todas esas palancas para conseguir una sociedad preparada, responsable, honesta y civilizada, características indispensables para llegar a conformar un país que se respete a si mismo.

JC

17 mayo 2014

Crónica de Mediocres 58


Yo y Mis Avatares
 
Los habitantes cibernéticos tenemos que ser conscientes de que a través de internet convivimos, de una forma más o menos camuflada, pero convivimos. Posiblemente nuestros comportamientos no sean los mismos en la vida real y esa que adoptamos vía avatar y es precisamente por eso, que debemos asumir que en esa nueva dimensión vital, también hay normas y leyes. Unas leyes que no tienen por qué diferir de las que rigen el mundo físico.

Quizás es porque considero que yo y mis avatares tenemos una esencia común, un tronco ético idéntico y una actitud ante la vida interrelacionada, por lo que no comprendo esa necesidad que tienen los gobiernos de cambiar o crear nuevas leyes  con la inútil intención de coaccionar al ciudadano y disuadirle para que deje de hacer lo que a ellos no les gusta.

Son muchos siglos de civilización y todo está legislado, quizás queden pequeños retoques para eliminar determinados privilegios asignados a castas dominantes y adaptar la legislación transfronteriza para resolver algún fleco, pero en general, nuestras relaciones están reguladas para que exista un equilibrio entre lo que socialmente es aceptable, o correcto, y lo deleznable, ilegal u ofensivo.

Al gobierno, a este gobierno, le molestan las libertades, le molesta que la información fluya, le molesta que la gente analice y obtenga sus propias conclusiones, quiere ciudadanos pasivos, acomodados, que se dejen llevar y que se comporten como en aquellas épocas en las que, el pueblo mísero y explotado, mostraba un agradecimiento, casi infinito, si podía comer con las migajas que se caían desde las mesas de los mal llamados señores.

En este punto estamos, quizás en una marcha atrás vertiginosa a la que, legítimamente, nos resistimos y nos exalta, y como no estamos contentos, utilizamos todos los medios a nuestro alcance para expresar la disidencia entre lo que quieren imponernos y lo que nosotros queremos para nuestra vida.

Entre esos medios, con una capacidad enorme de diseminación,  está la internet, el altavoz de la ciudadanía, donde todos somos iguales y nadie se nos impone. Si a esto además le unimos la facilidad que los móviles nos dan para estar conectados desde casi cualquier punto del orbe mediante las tecnologías inalámbricas, la velocidad de reacción ante determinados llamamientos es casi inmediata.

No tengo ninguna duda de los beneficios de las redes sociales, tampoco tengo duda alguna sobre los perjuicios que puntualmente pueden provocar cuando el avatar no reflexiona lo suficiente sobre las consecuencias de sus actuaciones en la red. La presión a la que puede verse expuesta una persona, debido a la trascendencia que una información personal a través de internet, puede llegar a ser insoportable  y es en base a nuestra propia responsabilidad (y la de nuestros avatares), como podemos evitar esto.

No me gusta el perverso uso de las nuevas tecnologías de las comunicaciones que algunas personas, medios, empresas, gobiernos, etc. hacen. No me gusta que se utilice el anonimato para lanzar proclamas e incitaciones dirigidas a gente que no mide sus reacciones. Tampoco me gusta la criminalización que se hace del medio ya que es mas el beneficio que de la red obtenemos que los males que suelen magnificar malintencionadamente.

Legislar a impulsos, demuestra incompetencia, en dos años las mordazas con las que, los mal llamados populares, nos están intentando callar espero que se vean eliminadas a medida de que los tribunales vayan recibiendo demandas contra los abusos del partido actualmente en el poder. La ley está bien como está y no necesita de enmiendas contra las libertades ya que los derechos están garantizados.

De seguir así, este gobierno del pp, dejará un país más parecido a Venezuela que al resto de Europa y eso a mi no me gusta.

JC

25 abril 2014

Crónica de Mediocres 57


TheVicVlogs
   
Hoy cedo la palabra (en el sentido mas literal de la palabra) al “Harto - TheVicVlogs”, disfrutad, si el fondo lo permite.


JC

17 abril 2014

Crónica de Mediocres 56


El saqueo al país
 
Esquilmar, según el diccionario de la RAE, sería, “coger el fruto de las haciendas, heredades y ganados”, pero en el caso de España y con respecto a como gestionan las propiedades y los recursos públicos, me quedo con otra de las acepciones: “menoscabar, agotar una fuente de riqueza sacando de ella mayor provecho que el debido”.

Durante lustros los legítimos representantes de los ciudadanos, elegidos democráticamente, han gestionado nuestro patrimonio público (ese patrimonio del cual su titularidad, su propiedad, la ostentamos nosotros, no nuestros representantes, no los presidentes del gobierno del estado, de las comunidades o de los ayuntamientos, si no nosotros, los habitantes de este país) y lo han hecho fatal, rematadamente mal, llegando incluso a poner en situación crítica la existencia de cientos de miles de familias que de la noche a la mañana, pensando en que tenían una calidad de vida aceptable, se han encontrado en la más mísera de las miserias, aquella que te envuelve sin tu darte cuenta, después de haber estado haciendo durante toda tu existencia aquello que es casi lo único que eres capaz de hacer: trabajar.

El país ha sido esquilmado y a la ciudadanía no le queda otro remedio más que esperar, esperar a que las aguas vuelvan a su cauce. Somos así, pacientes, educados, comprensivos y civilizados, somos un ejemplo de orden y, con respecto a los políticos y a sus malas prácticas, sobre todo somos unos quijotes. Tanta paciencia nos asfixia, deprime y poco a poco nos aniquila.

El saqueo al país, como ya no hay tanto desde donde poder llenar bolsillos propios y de amigotes, está tomando un cauce verdaderamente perverso, se está gestando la última o penúltima vuelta de tuerca contra unos ciudadanos a los que ya se les ha exprimido hasta la última gota de sangre, pero que aún, tras el crujido de todos sus huesos, les quedan los tuétanos y a por ellos vienen.

Al margen de los recortes con los que volverán, al parecer, a castigarnos, nuestros políticos están ya desmontando las últimas estanterías de la tienda en forma de venta directa del patrimonio de todos, el del estado, las autonomías y los municipios: tierras (incluyendo parques naturales y bosques) y aguas. Ninguna propiedad, recurso y/o servicio público , ni su gestión, deberían ser entregados a la iniciativa privada sin el explícito, caso por caso, consentimiento de los ciudadanos.

Es extremadamente urgente desplazar de la gestión pública a todas esas personas que hasta hoy han sido agraciadas con la confianza de los ciudadanos, es extremadamente urgente que desde las urnas gestemos una auténtica alternativa, más cercana a nuestros intereses, honesta, responsable y regeneradora. Necesitamos amputar el cáncer que nos corroe, si no lo hacemos, la herencia que dejaremos a nuestros hijos, nietos y bisnietos será frustrante.

 JC

22 marzo 2014

Crónica de Mediocres 55

Avanzar como Sociedad
  
Nunca fui de la cuerda de Suarez, pero también siempre reconocí que si él no hubiese puesto toda su energía en que los ciudadanos recuperásemos el protagonismo de los avatares de nuestro país, posiblemente, y por nuestra propia pasividad, lo que hoy perdemos nunca hubiésemos sido capaces de alcanzarlo.

Mi admiración por Suarez viene más por el cómo fue capaz de sacrificarse a si mismo para que los demás saliésemos de la oscura sima en la que nos encontrábamos sumidos, que por sus propias convicciones políticas y personales.

Hoy, en espera de su paso a la posteridad (la de Suarez), reflexiono sobre la mediocridad, la desvergüenza, la ineptitud y la falta de honradez de los que nos gobiernan, desde el propio Rajoy al último alcalde o alcaldesa del más ínfimo de los municipios españoles (que posiblemente sea Madrid) y deseo que los ciudadanos tomemos las riendas de nuestras vidas para, cuan bufas de las más virulentas, que desintegremos a los peperos, sociatas, nacionalistas y demás escoria que se han hecho fuertes para vivir a costa del esfuerzo de unos ciudadanos adormecidos por su propia desidia.

Revelémonos, nosotros los ciudadanos, contra esa plaga de parásitos políticos e intentemos recuperar la dignidad que en un momento determinado de la historia de este país, Adolfo Suarez, y vuelvo a insistir en la poca coincidencia de nuestras tendencias vitales, demostró que era más que necesaria mantener para poder avanzar como sociedad.

Mi ilusa esperanza sería ver como, en algún momento de nuestra historia, nosotros, los ciudadanos, seamos los que lleguemos a elegir a nuestros representantes, no a los representantes de los torticeros partidos políticos actuales, y seamos capaces de exigir, entre todos, personas sin tacha para hacerlas nuestras valedoras. Como dije, es mi ilusa esperanza.  

JC

09 febrero 2014

Crónica de Mediocres 54



Retales, chapuza y pastiche

Actualización 16/04/2014

Al parecer estos cursos de formación sí son de buen provecho, presuntamente organizaciones empresariales, sindicatos, partidos políticos, empresas ficticias e incluso particulares, aprovechan los dineros de nuestras aportaciones e impuestos para incrementar su peculio.

No hay responsables, no hay dimisiones, una justicia lenta y timorata se muestra incapaz para atajar el tsunami de la corrupción política, sindical y empresarial.

Los españoles a pagar y sin posibilidad de descontarnos de los impuestos todos esos dineros que no han llegado a su legítimo destino.

Como dijo es cantautor: “Retales, chapuza y pastiche / Remiendos, tapujos y parches / Todo funciona a pegotes / Qué carnaval, qué pitote / Vaya chapuza que hay…”
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Hoy toca hablar un poco de los cursos de formación que con cargo a las aportaciones de los trabajadores y las empresas, además de fondos europeos y nacionales para la promoción del empleo, conforman una oferta tan amplia como poco aprovechable, a tenor del artículo publicado en el diario El Mundo:
(http://www.elmundo.es/economia/2014/01/31/52eae207e2704ee35d8b456d.html?goback=.gde_2541246_member_5834930754538213380)

el día 31 del pasado mes de enero y que ha abierto un interesante debate

(http://www.linkedin.com/groups/cursos-p%C3%BAblicos-formaci%C3%B3n-fueron-in%C3%BAtiles-2541246.S.5834930754538213380?view=&srchtype=discussedNews&gid=2541246&item=5834930754538213380&type=member&trk=eml-anet_dig-b_pd-ttl-cn&fromEmail=&ut=2r3LCR9U85_C41)

iniciado por Manuel Pastor a través del grupo “Directivos de España” existente en Linkedin ( http://www.linkedin.com ).

Esos cursos de formación tienen dos tipos de financiación diferenciada:

Una es privada, procede de las cuotas que los trabajadores y empresas aportan a través de las nóminas y cuyos fondos son gestionados por la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo, integrada por sindicatos, confederaciones empresariales y la administración general del estado.

La otra financiación procede de fondos aportados por la Unión Europea, el Gobierno del Estado, las Comunidades Autónomas e incluso los Ayuntamientos.

El resultado de todas estas distintas fuentes de financiación se traduce en aportaciones de miles de millones de euros y que según el artículo mencionado anteriormente, parece ser que no están siendo aprovechados en la medida que debería esperarse.

Mi opinión al respecto coincide en gran medida con la expuesta en el análisis periodístico y me gustaría aportar mi punto de vista sobre el, cómo poder mejorar la utilización de los dineros de todos, para recuperar la inversión realizada en esa importantísima tarea que es la formación para la reintegración laboral de las personas desocupadas y el mantenimiento de conocimientos para aquellas otras personas que ya disponen de un puesto de trabajo.

En primer lugar hablemos de la formación a las personas desempleadas, personas que, a través de los servicios públicos de empleos de las comunidades autónomas, voluntaria o de forma obligada, se inscriben a cursos de formación con la esperanza de llegar a tener la posibilidad de obtener un puesto de trabajo que les permita zafarse de esa especie de situación límbica en la que se encuentran.

Los servicios públicos de empleo disponen de un catálogo formativo que se me antoja tan amplio como ineficaz para conseguir los objetivos esperados. Esa oferta formativa no deja de ser una recopilación de cursos, impartidos por proveedores homologados, que sin responder a necesidades reales del mercado de trabajo, parecen estar mayormente orientados a, por un lado, dejar constancia de que las administraciones hacen un esfuerzo por formar a los trabajadores y por otro a mantener a un conjunto de empresarios especializados en este tipo cursos.

En mi opinión, los servicios públicos de empleo no hacen su trabajo, en mi opinión ese trabajo debería ser, en primer lugar recabar de los empleadores las necesidades de incorporación que tienen a medio plazo y cual debe ser el perfil profesional de esas personas que necesitará en el futuro, en segundo lugar, los servicios públicos de empleo deberían de desarrollar el currículo formativo que se necesitaría para cubrir la demanda, participárselo a las empresas y obtener de estas un compromiso contratación acorde a sus necesidades en los plazos establecidos. En tercer lugar los servicios públicos de empleo deberían de seleccionar a aquellos candidatos más idóneos para cada puesto de trabajo, ayudando principalmente a las personas con mayores dificultades para la vuelta al mundo productivo. Esta es la única forma y fórmula para que la inversión realizada en formación invierta las cifras de incidencia en la colocación de las personas, no es soportable un modelo de formación orientada al trabajo que se muestra inútil en el 90% de los casos.

En cuanto a la formación de las personas empleadas, formación que puede estar siendo pagada por las propias empresas o mediante subvenciones, no tienen porque llevar emparejada una mejora inmediata de las condiciones económicas del trabajador. La formación continuada en el empleo debería permitir adquirir mayor destreza en los desempeños, pero no siempre es así por lo inadecuado del curso para el entorno profesional del formado. En ocasiones las empresas y los propios trabajadores yerran en la asignación o elección de cursos debido a la perversa moda de ofrecer formación porque así lo hacen las empresas “guays”, porque hay que justificar un número anual de horas de formación o porque se han desarrollado unos planes de carrera que son acompañados por una estandarización de la formación que en determinados casos, más numerosos de lo que parecen, llega tarde al disponer el participante de un dominio de la materia, en base a la experiencia, superior a la que la acción formativa le aporta.

Por otra parte, cuando la formación en el empleo sí está adecuadamente planificada en tiempo y contenidos, aunque no tenga una recompensa inmediata, prepara al individuo para enfrentarse a nuevos retos profesionales y será a partir de ese momento en el que estará recogiendo los frutos del esfuerzo y del sacrificio realizado en el pasado.

En resumen, la impartición y aprovechamiento de la formación para el desarrollo profesional o para la consecución de un puesto de trabajo, es algo que trasciende mucho más allá de un puñado de cursos que debe estar en el catálogo de cualquier servicio de empleo o empresa que se precie, la formación en el trabajo debe orientarse a necesidades concretas, debe impartirse en el momento preciso y los dineros invertidos deben ser recuperados por la sociedad vía mejoras de la productividad. Todo lo que no se ajuste a estos criterios, en mi opinión, es desperdiciar los dineros de los ciudadanos y una grave irresponsabilidad por parte de aquellos que deben velar por el aprovechamiento de los recursos comunes.

Por último, tengo la extraña sensación de que en España, y desde diversos organismos públicos nacionales e internacionales, llueven millones de euros que están siendo malgastados por la falta de rigor y la improvisación de las personas que tienen la obligación de darles un uso responsable.

JC

02 febrero 2014

Crónica de Mediocres 29


Me preguntaban ayer

Me preguntaban anteayer, que cómo veía yo a los catalanes, la verdad es que me sorprendió la pregunta, ¿a los catalanes?, ¿por qué me hacéis esa pregunta?, y en ese momento, en reflexión interna, proceso: podían haberme preguntado por los madrileños, que es con los que vivo el día a día, podían haberme preguntado por los andaluces, de allí era mi madre, podían haberme preguntado por los asturianos, pertenecen a una de las tres regiones que más me gustan, podrían haberme preguntado por los canarios, crecí en La Palma y me siento muy unido a ella, podrían haberme preguntado por los castellanos leoneses, con ellos trabajé durante más de dos años, podrán haberme preguntado por los maños, mi familia paterna es de Zaragona, pero no, tienen que preguntarme por los catalanes. De repente caigo, mi abuela, mi abuela era catalana, y en la provincia de Barcelona tengo familia, un hermano, sobrinos, primos con los que pasé épocas estupendas, allí vivieron también mis tíos y mi abuelo: ¿sabrá esta gente de mi conexión catalana?, eso me animó y esta fue mi respuesta.

A los catalanes, les dije, la verdad es que (muy madrileño esto) los veo como al resto de los españoles con los que he tenido la suerte de relacionarme, quiero pensar que las cosas que les preocupan son bastante normales, como a las personas del resto del país.
Los veo como supervivientes en un mundo llego de felinos que acechan para quitarte la mísera tajada con la que intentas alimentarte.
Los veo como padres responsables que quieren darles a sus hijos la mejor educación para que posteriormente sean capaces de labrarse un futuro en el árido territorio en el que nos han recluido, como a los indios en esas reservas que les preparaban los “hombres blancos”.
Los veo con esa necesidad que todos tenemos de alejarnos de nuestro propio ombligo para evitar caer en el auto-ensimismamiento que quedar aislados en nuestra propia jaula.
Los veo con el temor de tener que alejarse de su tierra y buscar el modo de vida lejos de donde han nacido.
Los veo con la misma pasión que el resto de los españoles cuando de futbol y de deportes se trata, esperando siempre la victoria del equipo más cercano.
Los veo con el orgullo de pertenecer, de haber nacido o vivir, en una determinada región que tiene sus propias particularidades o idiosincrasia, su cocina especializada en base al producto local, su particular forma de hablar y de pensar, sus playas y sus montañas, sus pueblos, sus ventajas y sus inconvenientes.
Los veo normales, veo a personas como yo, con el mismo coraje, los mismos retos y con los mismos miedos.

Mis interlocutores no interpretaban lo yo que estaba diciendo y me interrumpieron, - no, no, te preguntamos por tu opinión sobre lo que ha dicho Mas, el president, por la manifestación del lunes en la que se pedía la independencia, …, en ese momento comprendí, se confundían entre lo que a una parte de los catalanes les gustaría y lo que les preocupa a la mayoría de los catalanes.

En ese momento de la conversación cambié mi discurso para hablar de políticos, ese mal que nos azota y que sin embargo se hace tan necesario para que las cosas funcionen, que hasta tragamos con listas cerradas, partidos que eligen a dedo a quienes las forman, corruptos que son aceptados dentro de la organización con tal de que les mantengan en el poder, el nepotismo con el que nos arruinan a la mayoría para enriquecer a sólo unos pocos.

Todo lo que ha pasado durante esta semana en referencia a la nueva ola de independencia que los políticos catalanes se están encargando de propagar a derechas e izquierdas, obedece más a un pataleta de niño maleducado y resentido que a una convicción (que no digo que no los haya convencidos) del presidente de la generalidad y los partidos catalanes que desde el inicio de la transición han venido manteniendo el ascua al lado de su sardina, aprovechando la necesidad que los distintos gobiernos han tenido de contar con los votos de minorías para poder mantenerse en el poder.
Artur Mas, en mi opinión se equivoca, amenaza con hacer lo que tienen que hacer (como Rajoy),  para ir construyendo las bases de un estado que, en un plazo indeterminado, permita a Cataluña convertirse en la gran nación a la que siempre han aspirado algunos catalanes. Y creo que Artur Mas se equivoca porque el sabe, como yo, que cuando alguien tiene una convicción real de lo que debe hacer para conseguir sus aspiraciones, las amenazas sobran, el único camino es echarse a andar, dentro de la ley por supuesto, en dirección a la meta y sin desfallecer a lo largo del tortuoso camino que queda por delante.

Pero Artur Mas ha optado por la amenaza y, en mi opinión, ha dejado al descubierto toda su debilidad. Artur Mas amenaza porque, al sentir el rechazo de papá a su querencia, ha quedado en evidencia la falta de capacidad de su gobierno para afrontar los compromisos económicos que se le abalanzan en los próximos meses y quiere amedrentar al autista Rajoy para que, como ya ha pasado muchas veces anteriormente, suelte la mosca y resuelva el marrón que a la generalidad se le viene encima. Artur Mas sigue con la receta de llorar, llorar, llorar para conseguir en lugar de aprender de los ciudadanos catalanes que afrontan sus problemas con la responsabilidad que es debida.

Tanto en Cataluña como en el resto del estado, hemos llegado a la situación en la que nos encontramos por la gestión de políticos indecentes que durante lustros han querido vestir con organdí el detritus que estaban gestando, sin tener en cuenta que por el entramado de la tela acabaría por salir toda la porquería. Ahora los ciudadanos seremos los encargados de recoger todo ese desperdicio y los escobones de nuestros euros, para los que la casta política tendrá preparados grandes sacos, serán los que resuelvan toda esta incompetencia.

Y paradójicamente, como premio al desprecio a los ciudadanos que los políticos muestran en los periodos entre elecciones, un porcentaje muy alto de ciudadanos volverán a introducir en urnas electorales, papeletas, confeccionadas por partidos políticos, que volverán a estar infestadas de mediocres personas que se alimentarán chupando directamente de nuestras yugulares.

Antes de acabar: Por mi parte creo en la legitimidad de que los habitantes de una región quieran ser independientes, regiones de países, provincias de regiones, comarcas de provincias, ciudades de comarcas, barrios de ciudades, calles de barrios, manzanas de calles, edificios de manzanas y así hasta llegar, como decía una simpática campaña publicitaria, a la republica independiente de mi casa o de mi habitación o de mi sillón. Pero esa independencia siempre tendrá que ser obtenida utilizando las herramientas que el sistema nos brinda y con el poder de la persuasión.

JC

Publicado el 22 de septiembre de 2012

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