Sobre CRÓNICA DE MEDIOCRES

Lo he llamado Crónica de Mediocres porque creo que la mediocridad es una de las palabras que mejor definen el momento en el que vivimos. La vida pasa deprisa, las oportunidades también y entre ambas dos no hay tiempo para mejorar nada, es más, lo mejor penaliza, no se compra, la calidad se desprecia.

He elegido esta foto porque de alguna forma refleja lo antedicho, primero porque está algo borrosa, no se ve con claridad, y segundo porque para mi, esa araña es la representación de la mediocridad y su tela es el entramado en el que los mediocres caerán, caeremos, y desde la cual impedirá que escapemos, sólo unos pocos conseguirán salir, seamos nosotros.

Espero que os guste y para hacerlo más atractivo, podéis dejar vuestros comentarios picando en el título de cada entrada.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Crónica de Mediocres 21


Publicado el 11 de febrero de 2012

De todas las crónicas de mediocres que hasta la fecha llevo escritas, esta, de momento, es la que mejor recoge el espíritu mediocre de los políticos españoles. Si José Luis Rodríguez, a mi entender y aún habiendo tenido algunas actuaciones positivas, ha sido un mal presidente, lo que se nos echa encima con Rajoy, puede ser más negativo aún que lo que nos trajo su antecesor.

El gobierno de Mariano Rajoy nos ha brindado a todos los asalariados españoles, el dudoso honor de ser su centro de atención ya que, en menos de dos meses, por dos veces hemos sido tocados por su varita mágica, haciéndonos partícipes únicos de la gran regeneración económica de España. Sí amigos asalariados, nosotros, los que dedicamos nuestro tiempo a trabajar para llenar los bolsillos de aquellos que nos emplean, nosotros, los “recursos” que entregamos lo mejor de nuestras vidas a producir beneficios para otros, somos para este gobierno sin norte, la panacea: los tontos a los que se les sube el impuesto de la renta y los parias que tienen que perder una parte sensible de la posible indemnización por un despido improcedente.

Todos conocemos el alto grado de defraudación a la hacienda pública que hay en este país de pícaros, algunos se han aventurado a estimarla y dicen que puede estar por encima del 30% del PIB. Fontaneros, albañiles, escayolistas, médicos, fisioterapeutas, abogados, sicólogos, dentistas, comisionistas, arrendadores, agricultores, ganaderos, tenderos, hosteleros, prostitutas y un largo etcétera de actividades económicas, tienen unos porcentajes altísimos de defraudación al fisco que ninguno de los gobiernos, hasta la fecha, ha querido hacer frente, posiblemente porque sea más fácil exprimir al asalariado flagelándoles con impuestos leoninos, a establecer un control real de los flujos dinerarios que, sin ninguna duda, deberían de traducirse en el levantamiento de grandes volúmenes de dinero por los que se tributaría.

Esta gente, y me estoy refiriendo al gobierno, han dado por sentado que los grandes males de nuestro país somos los productores, los trabajadores. Por un lado pagamos pocos impuestos, en consecuencia nos los suben, por otra parte tenemos demasiadas ventajas sociales que hay que recortar, para ello ya nos amenazan con el copago sanitario (sí vale, esto es cosa de las autonomías, pero el gobierno español no legisla para evitar los desmanes de los autonómicos), determinadas autonomías niegan asistencia sanitaria para ciudadanos de otras comunidades y ahora, como hay que crear empleo, los populares dan a los empresarios, vía rebaja de indemnización por despido, carta blanca para destruir más empleo.

Hasta la saciedad hemos oído durante este mes y medio la zozobra que le produce al gobierno el paro en España, y para evitar que suba bajan el coste de los despidos. O soy muy tonto (no me tengo por tal) o la relación va a ser directa: despido más barato – aumento del paro. Los sueldos en España son de los más bajos de Europa, hasta la fecha la única ventaja que tenemos aquí los trabajadores es disfrutar de una compensación, por años de servicio, en caso de despido improcedente. Digamos que es una forma sui generis de obligar a los roñosos empresarios a compartir beneficios con sus empleados.   

Este gobierno, y creo que ninguno, todavía no se ha enterado de que ellos nunca van a crear empleo (todo lo contrario ya veremos que hacen con los interinos de la administración), que el empleo lo van a crear los empresarios siempre que encuentren las condiciones necesarias que garanticen el rendimiento de sus inversiones, aquí es dónde los gobiernos pueden ayudar, pero claro, para eso habría que pensar y eso es fatigoso.

JC

Publicado el 11 de febrero de 2012

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